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Poema 5

 ¡Feliz año!

Hace ya un buen rato que no publico nada y usaré la vieja excusa de las fiestas para justificar mi ausencia. Y lo cierto es que, tras pasar unas festividades lejos de la familia, viví una navidad muy linda y memorable. También fueron tiempos interesantes (hay una vieja maldición) y convulsos, experimenté uno que otro evento desconcertante, comí e ingerí mucho alcohol y pese a la tesitura global de la actualidad, pude reunirme con amigos que hace mucho no veía. En definitiva: fue un mes excelente.

Cuando publiqué el poema "Duerme;" mencioné que dejaría descansar a la poesía por un tiempo. Eso hice, hasta hoy (tengo palabra). El siguiente trabajo es un poema en verso al que nunca le puse título; dicho esto, la manera que poseo de archivar mi poesía es a través de la enumeración de los documentos que los albergan y, en dicha secuencia, este se encuentra en el quinto escalón; por tanto, y a falta de un mejor título, lo bautizo como "Poema 5", al más puro estilo de Neruda.

Si existe una característica o sensación a resaltar hacia estos versos, es que bajo mi óptica, está incompleto. Podría ser un poema más largo, dar mucho más de si; y sin embargo, volviendo al momento de crearlo, sentí que era innecesario extenderlo, que las añadiduras serían meras florituras irrelevantes.

"Poema 5" es un texto escrito luego del fallecimiento de mi abuelo materno, a quien recordé brevemente en una entrada pasada, y por esto sus versos tienen este matiz de desequilibrio y angustia. No padece de oscuridad explícita, pues no buscaba diseñar versos tristes sino inmersivos. Aunque indudablemente existe un problema con los tiempos y las perspectivas puesto que ambos avatares cambian en más de una ocasión, lo que lo convierte en un texto anacrónico y enrevesado. Pese a esto, no pretendo explicar mucho más, pues ya me he extendido lo suficiente para un poema sin nombre que solo consta de veinticinco pequeñas líneas.

Vale mencionar, por último, que durante los próximos días publicaré otros dos poemas, bastante diferentes uno del otro. Esto mientras termino otro fragmento del pequeño cuento que escribo. De mí para mí mismo: Dame tiempo, guapo. 

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