Ir al contenido principal

Entradas

Karidis, la pequeña princesa

 Buenas! Reportándome por acá tras un buen periodo ausente. Quisiera que esa chica preciosa llamada Constancia llegase a mi vida para nunca irse. Pero mientras eso sucede, toca aceptarme y disculparme por las grandes dosis de procrastinación que azotan mi día a día; sin embargo, claro que hago autocrítica e intento mejorar y construir. No todo es tiempo de ocio, y vengo a dejarles a ustedes (lectores ficticios) un pequeño cuento que le escribí a mi novia con motivo de su cumpleaños.      La historia pierde mucho si no se entienden las referencias detrás, pues al ser un cuento especial para una persona, evidentemente se aluden muchas experiencias compartidas y rasgos característicos de su personalidad y anatomía. Pero en fin, este blog es mi archivero y el cuento pertenece a él, y a Karla, mi novia, en primera instancia.    

Fragmentos 11

  Luna. Lirio de los cielos. ¿Cómo es que brillas entre tanta oscuridad? ¿Acaso es tu baile el purificador de la noche? Luna. No te escondas otra vez. Es tu luz mi devoción. Protégeme del que acecha en la sombra. Y del terror que no puedo ver. Luna. ¿Adónde vas cuando vuelve la luz? Tengo miedo de que no regreses. Aunque siempre lo haces. Miro arriba, y ahí estás. Luna, mi diosa, no me abandones jamás.

Fragmentos 10

  Oso estaba molesto, las cosas hace mucho que se habían escapado de su dominio. Luego, este cretino vejestorio tenía la gallardía de burlarse de él, siendo que, si se encontraba en un estado tan deplorable, era precisamente porque él había llevado consigo prácticamente todo el carromato y le encomendó al maltratado lomo del muchacho llevar la carga. Recordó también, en su cólera, la profunda ira que le provocó en su momento ver cómo, con simulada inocencia, Gred sacaba de una de las bolsas su enciclopedia de Quechyuan. Un país del sur meridional del continente, una tierra donde lo más resaltante que en eones había ocurrido, era el paso que tuvo por allí una encomienda de peregrinos en su afán de visitar el sagrario de los bosques australes. Todos murieron, como Oso reconoció tras sus pertinentes investigaciones, pero habían sido los primeros peregrinos en suscribir una ruta que con el paso del tiempo se convirtió oficialmente en el camino de los bosques. Luego de tal evento, Quech...

Fragmentos 9

  Abrió los ojos. Su alrededor era distinto. Fue lo primero que notó, y hacerlo resultaba fácil pues antes todo lo que había era nada. Oscuridad que ahora rellenaban débiles haces de luz blanquecina. A su mente llegó el recuerdo de una palabra, vista en los confines de una historia que no alcanzaba a recordar: «etéreas». Sí, eso serviría para las luces. Sentía que todos sus sentidos se rendían ante la pulcra belleza del mundo que lo rodeaba. El bosque lucía igual, pero totalmente diferente. No podía ser el mismo sitio, algo había cambiado. El aire era tan… puro. Esa pesadez mortecina y aquella oscuridad lóbrega pertenecían al pasado; cercano, sí. Tan cercano como anoche, pero indescriptiblemente, cada fibra de su alma le explicaba que aquello no era cosa de unas horas de sueño. Regresó de su ensoñación, buscó a su maestro. Nada. Ni rastro del gran oso anciano. Cualquiera de las bolsas desprolijamente dejadas en el suelo formaban coro entre los ausentes. «Algo no está bien» Se dijo ...

Testimonios de una tortuga espacial pt. 1

Hace un buen tiempo que no pasaba por acá para dedicarme a escribir una entrada como es debido. Es verdad que he actualizado regularmente el blog con pequeños fragmentos de lo que he escrito. Así que, naturalmente, hay mucho por narrar en mi cercano acontecer.     Para empezar, acabé finalmente la colección del Mundodisco. Aún tengo una entrada pendiente en apología a 41 libros que cambiaron mi vida como nada antes ni -hasta ahora- después. ¿Qué decir someramente sobre los cientos de personajes y ciudades carismáticas, llenas de vida que presenta Terry Pratchett en su obra? La respuesta es que no lo sé. Era un muchacho de 21 años cuando comencé a leer las desternillantes historias de la Guardia Nocturna de Ankh-Morpork. Liderados por el disonante Capitán Vimes, la progresión de la historia, los personajes y el mundo circundante me enamoro para así darle un descanso a la saga de la Guardia y comenzar con el génesis del mundodisco: Rincewind y los magos.      ...

Fragmentos 8

  Sobre las frías pisadas Sobre el aliento helado Sobre el poder de un Dios. El fuego azul crepitaba iluminando las escaleras. Ellos subían. Había terror en sus miradas. Renunciar era imposible. Su suerte estaba echada. La mansión, muy a lo lejos, resplandecía azul entre la oscuridad infinita. Las llamas que los guiaban morían a su paso. Regresar era el vacío. La gloria, en cambio, yacía en algún lugar de aquella cima.

Fragmentos 7

  El negro de la noche continuó expandiéndose a través de todas las direcciones, porque su reino, normalmente, envolvía todo lo que la luz no alcanzase a tocar. Ocasionalmente, y con algo de magia involucrada, incluso el candil más capaz o la luz de un faro en el mar eran incapaces de disolver la oscuridad. Para aquel que hubiese sido bendecido con una observación divina, podría percatarse de cómo, una a una, las luciérnagas dejaban de brindar su luz. Esa persona, presumiblemente capaz de percibir el letargo de aquellos insectos, con seguridad atisbaría que la causa no era producto anodino de la casualidad. Porque nada lo es. Pero había algo más. Si esa persona bendita también contase con los conocimientos correctos, sabría que las luciérnagas se apagaban una tras otra como si se les hubiese solicitado o, ya puestos, dirigido a ello. Pero como toda persona sabia, habría desestimado dicha teoría, porque todo el que lo haya estudiado, sabría sin duda que las luciérnagas no son gober...

Sobre el Hombre del traje

  Autonomía… independencia… libertad.   Las palabras siempre habían sido importantes para el hombre del traje. Su inclinación hacia esas tres en concreto sugería cierto patrón. Hace un buen tiempo que se encontraba vagando por Psychoville en sus tres personificaciones separadas o, cuando la situación lo requería, su versión unificada. Era en esos momentos donde la plenitud de su ‘él’ se encontraba en un único cuerpo, que cavilaba acerca de su origen y su autonomía. Era un carácter independiente en un mundo controlado enteramente por alguien más. Y ya puestos, sus confusos sentimientos hacia la dueña solo complicaban aún más las cosas. Recordaba someramente sus primeros días en la villa, cuando solo era un niño silencioso que se paseaba por las calles desprendiendo letras. En algún momento, Psych se había interesado en él y, sospechaba, a través de todas esas cortas y lindas reuniones, ella construyó inconscientemente a las otras versiones del personaje que ahora era. Ahora ten...

Fragmentos 6

  Recuerdos. El bardo dijo que eso éramos. Pero eran tantos. Debía equivocarse. Solo que tenía toda la razón. Recordaba los abrazos. Las sonrisas. Las miradas… …Aquel beso. Eso era él. Tenía que ser él. Nunca más había estado vivo. Realmente vivo. También ahora lo estaba. Porque debía luchar. Luchar por las memorias. Preservar las extintas miradas. El abrigo de aquellos brazos perdidos… …Los mismos labios que alguna vez fueron suyos.

Sesiones

  - ¿Y si hablamos de lo de los residuos del amor? -He escuchado cientos de canciones, leído miles de poemas y cartas profesando ese «mar tempestuoso de emociones », he permanecido estoico ante las más épicas gestas relatadas en nombre del sentimiento más puro. Pero no lo comprendo, doctor Crabz. ¿Usted sí? Quiero decir; hasta Don Quijote, preso de su locura, sabía desde los inicios de su cantar que debía darse al amor espiritual no correspondido. Estaría incompleto sin una musa que lo inspirara. ¿Por qué incluso Cervantes en una historia de hace quinientos años fue capaz de formular su propia imagen del amor y yo, en cambio, no alcanzo a ver algo más que la desventura inclemente a la que todos parecen lanzarse de buen grado? Usted sabe que siempre he sido el primero en aceptar de buen grado que estoy mal de la cabeza. Es solo que; al menos en este caso, considero que la razón me pertenece, doctor. -El amor es lo que está más allá de tu compresión, joven Mirto. Cometes el error...

Fragmentos 5

  Dice una vieja historia que la última dama del mundo, antes de desaparecer, festejó y celebró por ella y sus hermanas extintas en una danza cálida, agitada e intrépida; despidió los exiguos retazos de consciencia que, al compás de su baile, se desperdigaban en la memoria eterna e indómita del bosque. Había júbilo en sus pasos, pero también furia. Nunca se había sentido tan viva hasta que le tocó morir. Muchos son quienes creen que ese hermoso y furibundo baile capturó el tormento de la mortalidad, y que los finales destellos de su consciencia produjeron agresivos brotes de la fértil tierra, en éxtasis por el espectáculo. Y para la dama, que tras siglos en el bosque se acostumbró al verde pacífico de su nombre, atestiguó por primera vez el rojo ardiente de las nuevas flores. Sus lágrimas etéreas rociaron el jardín y, como la última gota de luz en el claro, murió.

Desempolvando

Ha pasado mucho, demasiado tiempo desde la última vez que me pasé por acá dejando nuevas. No sé a dónde se fueron los últimos casi cuatro meses, pero es un hecho que se esfumaron. Espero que ustedes, mis lectores ficticios, se encuentren de pie ante la vida. Figurativamente. Caramba, pese a que el tiempo se escapa de tus manos en un suspiro efímero, su paso es inexorable y, en todo este periodo, se sucedieron un sinfín de acontecimientos en mi vida que la sacaron de su hastiosa parsimonia habitual hasta convertirla en una montaña rusa a la que me subí expectante; disfruté el viaje pletórico, y me bajé doblemente contento: una vez por la genial experiencia y la siguiente por haberla terminado. Pues, seamos honestos, disfrutamos de los momentos intrépidos de la vida, esos que te hacen sentir más vivo que nunca, despertando tus cinco sentidos y encumbrándote como el dueño del mundo. Hay quien dirá que esos son los momentos más reales de nuestra corta existencia; pero, yo prefiero creer qu...

Seven days in sunny june

      Sí, no es 7 de junio. Se suponía que publicaría esta entrada ayer, pero bueno, ahora soy un alma madrugadora. Esto último ha venido afectando mi ritmo de escritura que de por si ha mermado bastante desde su ya pueril génesis. Varios eventos se han sucedido en los tiempos recientes y a raíz de la convulsión, no he logrado poner mis ideas en orden para volver a escribir. Acá estoy, sin embargo.      Hay verdaderamente poco por actualizar desde la última entrada que escribí. Aunque siempre hay algo por escribir, y mientras se esté vivo, hay tiempo para coger papel y lápiz (figurativamente). En esta oportunidad, y a falta de avances tangibles en la historia, es aprovechable el momento para hablar un poco acerca de las circunstancias que nos rodean a todos, además de algunas personales y cómo estas han venido repercutiendo en mi vida diaria últimamente.        Empezar por el trabajo tiene sentido, considerando que es donde pas...

Fragmentos 4

¡Saludos, compañeros de viaje! Hace unas semanas que no pasaba por acá. Mea culpa . Traigo una pequeña actualización de la historia, acompañada también de unos cuestionamientos internos sacados a flote por el flujo de la escritura. Por ejemplo, las influencias.      Soy un asiduo lector de la fantasía, por supuesto, siempre digo que he leído muchísimo menos de lo que quisiera, pero eso no es tanto una queja como parte de mis motivaciones por seguir explorando mundos. Dentro de la fantasía, el Mundodisco es mi paraíso terrenal. Y es que las obras de Sir Terry encontraron en mi cabeza un amante de sus coloridas y desternillantes narrativas. Aún mantengo la deuda de actualizar al blog con entradas acerca de sus personajes emblemáticos.      El caso es, yendo al asunto, que inevitablemente mi estilo se ha visto matizado por las lecturas y experiencias que he adquirido con el tiempo, asimismo, me he encontrado con graciosos símiles entre lo que escribo y el sell...

Reflexiones

      La vida es complicada. Esto es una realidad. Mires por donde lo mires, no hay una manera de explicarla con sencillez. Por supuesto, hay quienes dicen "La vida es esto, la vida es aquello" y probablemente tendrán razón, pero por motivos -aunque filosóficos cuando profundizas- bastante simplones. Y es que en parte, funciona lo que decía Descartes "Pienso, luego existo", pues la vida es tantas cosas que probablemente cualquier cosa que diga que es, será. La vida es la relatividad por antonomasia.       A menos que seas parte de un experimento de película en el que te crían hacinado y ajeno a cualquier contacto social hasta tu madurez, a lo largo de nuestras vidas vamos acumulando una serie de preceptos, ideas moralistas y principios que moldean, en parte, lo que somos. Estigmas, prejuicios, conceptos del bien y el mal. Todo viene de casa y, luego, del conocimiento que obtenemos por cuenta propia para, posteriormente, elegir qué creer. Porque sí...

Fragmentos 3

He estado escribiendo -finalmente- parte de lo que cada vez comprendo será una historia muy grande. Para aclarar un poco, las concepciones que tengo acerca del cuento en cuestión, es que no hará parte de la verdadera historia principal. La considero como una leyenda del folklore de lo que será un vasto mundo que actualmente excede las capacidades de redacción que tengo como para sacarlo desde mi cabeza al papel. Por tanto, voy redactando por partes y con cierto desorden, mismo que pretendo resolver en futuras revisiones.  En vista de todas las atenuantes y agravantes, concluí que mantendría en privado o en el círculo íntimo (para opiniones certeras) lo que vaya escribiendo en general.  Dicho esto, estoy construyendo la obra como dos elementos semi-independientes, en una suerte de leyenda, acompañándola de eventos y descripciones de personajes que enriquecerán al primer término. Esta 'leyenda' la escribo en formato de fragmentos cortos, y son estos los que seguiré compartiendo ...

Explorando expresiones pueblerinas

Solía leer con asombro a algunos autores que escribían apropiándose del léxico puro del campirano. Estos, escribían aproximándose a la fonética de la palabra y evadiendo las reglas de la ortografía en un hermoso ejercicio de literatura. Esta técnica impregnaba de ese realismo romántico tan vívido propio de los poetas latinoamericanos a los versos que creaban. He explorado estas figuras a lo largo del tiempo, sobre todo con el fin de ver lo que soy capaz de realizar valiéndome de movimientos que no se 'adaptan' a mi escritura tradicional. Los resultados pueden variar dependiendo de lo que pretenda exponer, pero a manera de ejercicio, me ha resultado bastante positivo en mi crecimiento como escritor (por la lectura y descubrimiento de estos tipos). Hay muchos exponentes propios de esta técnica. Boris Elkin es quien llega a mi mente cada vez que quiero explicar o ejemplarizar la figura, pues es la definición, por antonomasia, de lo que describiría como escritura popular sin filtro...

Poema 5

 ¡Feliz año! Hace ya un buen rato que no publico nada y usaré la vieja excusa de las fiestas para justificar mi ausencia. Y lo cierto es que, tras pasar unas festividades lejos de la familia, viví una navidad muy linda y memorable. También fueron tiempos interesantes (hay una vieja maldición) y convulsos, experimenté uno que otro evento desconcertante, comí e ingerí mucho alcohol y pese a la tesitura global de la actualidad, pude reunirme con amigos que hace mucho no veía. En definitiva: fue un mes excelente. Cuando publiqué el poema "Duerme;" mencioné que dejaría descansar a la poesía por un tiempo. Eso hice, hasta hoy (tengo palabra). El siguiente trabajo es un poema en verso al que nunca le puse título; dicho esto, la manera que poseo de archivar mi poesía es a través de la enumeración de los documentos que los albergan y, en dicha secuencia, este se encuentra en el quinto escalón; por tanto, y a falta de un mejor título, lo bautizo como "Poema 5", al más puro es...

Fragmentos 2

  Fragmentos de Ana Psycho rellenaban la villa. En algunos casos, nunca conocería la existencia de sus 'alter ego'. Quizás uno de los fragmentos más curiosos, era Ana-chin. Una espadachín samurai con un extravagante casco que desprendía sonidos extraños cuando respiraba. Su sable, cubierto de flores en acuarela, sembraba tulipanes variocolores allí donde su filo cortaba. Tenía un bello jardín a las afueras de Psychoville, pero aquellos que pasaban por él, solían sentir nostalgia al ver el color intenso de las flores. Nadie conocía con exactitud el rostro que ocultaba la peculiar máscara, pero susurros contaban que tras ella, se encontraba una bella y taciturna mujer de ojos rasgados y pequeñas flores de cerezo en lugar de pestañas.

Fragmentos 1

  Textura negra cubría la infinita nube Tormenta salada y oscuridad, silencio y escalofrío A lo lejos, pero nunca más cercana, la tenue luz del Grisol colorea un círculo blanco apenas visible. Mientras el temporal de nieve borra las huellas del viento, un candil pierde su inútil batalla. No hay luz en el alma del hombre que venza al abismo del paso. Miles de años pasaron desde el último sol visto en las montañas de los elevados. Solo los benditos por el creador, como el Grisol, pueden burlar a la noche más oscura. Por un camino de escarcha inquebrantable; cuyo nombre es impronunciable para mortales, un grupo de hermanos sucumbe. Solo la demencia o una empresa épica conduce a las mentes a transitar rutas malditas. El frío, como diminutas púas, erosiona el espíritu de los vivos. El trío caminaba despacio, vacilando con cada paso. Sus mentes errantes viajaban al inconsciente anhelando cálidos placeres. Una mente simple, recuerda al whisky de Graben y su constatada ...

Misticismo o endulzante para la vida

¡Feli z diciembre para todos!  Quisiera ofrecerme una disculpa personal por no actuali zar el blog con la regularidad pretendida. Han sido días largos y ocupados. Días buenos, sin embargo. Por supuesto, no he olvidado mi palabra respecto a subir un fragmento del cuento que estoy escribiendo, simplemente ha quedado postergado por las mismas ra zones señaladas. También; por supuesto, se debe a que no tengo experiencia construyendo este tipo de literatura, lo cual retrasa enormemente el proceso creativo... ya saben, es difícil extraerlo de mi mente y ponerlo perfectamente en palabras. Más allá de todos los considerandos, hace días que una suerte de creencia ha hecho mella en mis pensamientos. Y con el propósito de darle orden a esa maraña enrevesada, dispondré del blog, por esta ve z (y qui zá una que otra más), no como el tipo de archivero para el que fue concebido, sino como una pi zarra donde ir conectando ideas al mejor estilo de aquellos mapas mentales que solía odiar en la escue...

Objetividad.

      Pocos textos habré escrito tan concisa y precisamente como este ensayo. No hay mucha historia detrás del mismo (no todas nuestras acciones cuentan con anécdotas contextuales dignas de ser contadas), situación que me imposibilita de brindarles un prólogo ameno que nutra al texto protagonista; para ser honestos, no acierto a recordar siquiera cuándo ni el porqué redacté este ensayo. Pese a todo lo comentado; es de esos textos que no pierden vigencia, ahí es donde radica su -a riesgo de sonar altivo- magnificencia. Es una aseveración argumentalmente estructurada y, como tal, detalla una perspectiva que sigo sosteniendo hoy en día: La objetividad es inalcanzable. Sin embargo, nuestro deber es nunca dejar de perseguirla.     Pues bien, para quien pueda interesar, una óptica del espectro de la objetividad, por Humberto Briceño:  

Ficciones.

 He fallado. Han pasado más de cuatro días y aún nada he publicado. La excusa: volví a caer en la atractiva maraña de la Tierra Media, y me encuentro viendo nuevamente la trilogía del periplo de Frodo Bolsón y Samwise Gamyi. Versión extendida.  Volveré, hasta entonces, sepan ustedes perdonarme.

Duerme;

  Culminando con lo ayer empe zado, poseo el placer de regresar esta vez al archivero con una obra que, contrario a la gran mayoría de textos que he escrito, me ha dejado bastante contento con el resultado final. Bien mencioné ayer que 'Despierta' era parte de un dueto de poemas. En una danza sin principio ni fin, sin orden predeterminado, coexisten como pareja pero son suficiente en soledad. Bien, mencionaba que el poema presentado ayer poseía matices carnales, físicos y fundamentalmente lleno de conceptos sensuales. Además, se desenvolvía en tonos difusos mientras un vestigio débil de luz esclarecía un poco el fondo, intentando disipar la incertidumbre de sentimientos incesantemente crecientes. 'Duerme;' es un contraste directo de su duo, sin llegar a fungir como antítesis del mismo. ¿A qué se debe esto? Simple. Para explicarlo, deberé ahondar un poco en la psique del destinatario de ambos poemas: quien fue mi musa. Pero esto es algo que no pretendo realizar detallada...

Despierta;

       Hoy fue un buen día. Ganó la vinotinto. Sí, ese es un motivo suficiente; verán, es una comparativa bastante inverosímil, pero hay que ponerse a pensar. A falta de datos certeros por pereza de ubicarlos, no estoy seguro que hayamos ganado cien partidos a lo largo de nuestra historia. Pero usemos el número redondo y digamos que hemos ganado un centenar de encuentros, son 100 días de festejos por tal motivo... el año tiene 365 días y nuestra selección existe hace aproximadamente 60 años. 100 días. A lo largo de la historia humana, se ha avistado al cometa Halley un total de 30 veces desde la primera ocasión, en 239 a.C. 100 días en 60 años. Ya ves, que gane la vinotinto es bastante especial. Pero este no es un diario, sino un archivero, ya hablaré en otro lugar del fútbol y sus pasiones.         No soy poeta. Tampoco tenista, o floricultor.. o el mejor amante. Mas eso no implica que no pueda escribir poesía (intentarlo), jugar tenis (no...

Pequeño esbozo campero

  Cuando decidí darle prioridad a la crónica literaria, lo hice por encima de este ensayo. Hay ciertas implicaciones que determinaron la decisión y que expliqué, a grandes rasgos, en la entrada anterior. Explicaba, sin embargo, que "La salida fácil" no era para su autor (quien suscribe) el mejor exponente de su antología actual. Esto se debe a que ese puesto de privilegio está ocupado por este ensayo.     El "Pequeño esbo zo campero" es un texto creado, cómo no, nuevamente para la cátedra de mi homóloga, Haydeé Espino za. Debo situarme un poco más adelante en el tiempo al momento de sentarme a escribir este pequeño ensayo. Las circunstancias de mi inspiración en aquel entonces carecían de musa física, en cambio, me encontraba inmerso en una explosión de descubrimiento de la cultura nacional. Mi padre, artífice y culpable de dicho 'boom folklórico' en mi vida, aunado a un ferviente deseo por descubrir a los mejores del género por antonomasia, dieron como res...